shapeimage_1-5El perdón no es un simple estado de ánimo para liberar de culpa a quien nos ofendió, el perdón es una acción para que yo sea libre de la amargura que dejó esa acción en mi corazón. Yo puedo decidir perdonar a alguien, que no está arrepentido de verdad de haberme dañado, porque mi intención al perdonar, no es que esa persona quede libre de culpa, si no que yo quede libre en mi interior, que yo tenga paz, que yo pueda vivir bien, que haya desatado la atadura que me tenía detenido y por la cual no he podido avanzar.

 

Es muy importante saber, que el perdón no excluye de culpa al ofensor, sino que libera al ofendido. Usted y yo necesitamos decidir perdonar, para ser libres de las heridas del alma que amenazan en detenernos y destruir nuestros ministerios.

 

He escuchado muchas veces la frase: “yo perdono, pero no olvido”,  muchas personas en el mundo piensan que el perdón incluye amnesia y pensamos seriamente que si no olvidamos, es debido principalmente a que realmente no hemos olvidado, esto es un error, el perdón no implica nunca que olvidemos todo, no es indispensable que olvidemos para perdonar, puedo perdonar y estar consciente del daño que se me hizo, pero he decidido que ya no me va a afectar nunca más en mi vida.

 

4»A pesar de todo esto,

Él cargó con nuestras enfermedades y soportó nuestros dolores.

Nosotros pensamos que Dios lo había herido y humillado.

5Pero él fue herido por nuestras rebeliones,

Fue golpeado por nuestras maldades; él sufrió en nuestro lugar,

y gracias a sus heridas recibimos la paz y fuimos sanados.

Isaías 53: 4-5 (TLA)

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